El Paisaje es granítico, con predominio de canchales, bosques de Ribera y alcornocales.
El entorno inmediato a la casa es un paisaje agreste de monte bajo con algunos accidentes
pronunciados en dirección a Portugal.
El río Sever, a unos 600 m., forma en esa zona algunas pozas agradables para el baño en las
épocas más calurosas.
El alejamiento de cualquier población y la pureza de la atmósfera propician la contemplación
de excepcionales cielos nocturnos en medio de una paz y un silencio casi inverosímiles.
El Clima es mediterráneo atemperado por la influencia atlántica, lo que da lugar a un microclima
especialmente húmedo, de frecuentes precipitaciones, que contrasta con la imagen seca que caracteriza a
Extremadura.
La primavera y el otoño de larguísima duración hacen del invierno casi inexistente, siendo las
estaciones más apropiadas para disfrutar de las excepcionales condiciones que ofrece la naturaleza.
Abundan los regatos y los manantiales naturales y cada época del año posibilita actividades
específicas, como la recogida de setas en otoño o flores silvestres y espárragos trigueros en
primavera y plantas aromáticas y medicinales durante todo el año.
La Fauna ofrece posibilidades para todos los gustos, desde las inabarcables variedades de
insectos a algunas especies de mamíferos, ciervos, gamos, zorros, jabalíes y nutrias en el
río Sever, pero sobre todo las aves, perdiz, codorniz, pato azulón, milanos, cuervos, cigüeñas
comunes y negras, buitres leonados, águilas, picapinos y un largo etcétera.
La Flora, en la que predominan las grandes concentraciones de alcornoques y el sotobosque fe ribera,
incluye jara, escoba, encina y gran variedad de plantas aromáticas y medicinales.
Las distintas administraciones de la comarca han establecido una serie de rutas señalizadas,
recomendadas para el paseo a pie y en algunos casos en bicicleta o a caballo, que permiten la
contemplación de la flora y la fauna de la zona. Los accesos son fáciles y las duraciones oscilan
entre 45 minutos y 4 horas.
Otro atractivo de la zona son los dólmenes. Valencia de Alcántara es uno de los focos más
importantes del megalitismo español. Los 48 dólmenes que se conservan, fechados entre el 4000
y el 3000 a.C., representan la concentración más importante de Europa.